El interés compuesto aparece cuando los intereses o rendimientos se incorporan al saldo y, en periodos posteriores, también generan rendimientos. El efecto depende del tiempo, la tasa, la frecuencia de capitalización y las aportaciones o retiradas.

Un ejemplo sencillo

Imagina un saldo hipotético de 1.000 € que obtiene un 5 % anual constante y se capitaliza una vez al año. Tras el primer año serían 1.050 €; el segundo año, el 5 % se calcularía sobre 1.050 €, no solo sobre los 1.000 € iniciales, dando 1.102,50 €.

Este ejemplo es matemático, no una predicción de rentabilidad. En productos reales, los rendimientos pueden variar, ser negativos, estar sujetos a comisiones e impuestos o no producirse.

Interés simple frente a compuesto

Con interés simple, el cálculo se aplica al capital inicial en cada periodo. Con interés compuesto, se aplica al saldo acumulado. Por eso, bajo una tasa positiva constante y sin movimientos, el saldo compuesto crece más rápido a lo largo del tiempo.

Qué puede cambiar el resultado

  • Tiempo: mantener el dinero más tiempo puede amplificar el efecto de la capitalización, si los rendimientos son positivos.
  • Tasa: una tasa distinta cambia el resultado; las tasas más altas suelen implicar riesgos o condiciones diferentes.
  • Comisiones e impuestos: reducen el rendimiento neto.
  • Inflación: afecta al poder adquisitivo del saldo.
  • Aportaciones y retiradas: modifican el capital sobre el que se calculan los rendimientos.

También funciona en sentido contrario

El concepto puede aplicarse a deudas que acumulan intereses. Si un saldo impagado genera intereses sobre intereses según el contrato y la normativa aplicable, la deuda puede crecer con rapidez. Conviene revisar la tasa efectiva, las comisiones y las condiciones de pago.

Qué recordar

El interés compuesto describe cómo se acumulan rendimientos; no garantiza que un producto genere beneficios. Antes de comparar opciones, mira la rentabilidad neta, el riesgo, la liquidez y las condiciones completas.

Contenido educativo general. No es asesoramiento financiero ni una oferta de producto.

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Antes de seguir

La información de esta guía es educativa y general. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal, ni una recomendación para comprar o vender activos. Investiga por tu cuenta y considera tu situación antes de tomar decisiones.

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