Las criptomonedas tienen fama de subir y bajar como una montaña rusa. Entonces, ¿qué pasa si alguien quiere usar el mundo cripto sin mareos? Para eso nacieron las stablecoins: monedas digitales que intentan valer siempre lo mismo, normalmente un dólar o un euro.

La idea en una frase

Una stablecoin es como una ficha de casino canjeable: si cada ficha vale un dólar, puedes moverla de mesa en mesa sin que cambie de precio. La clave está en que alguien (el emisor) se compromete a cambiarla por dinero real cuando se lo pidas.

Tres formas de mantener el precio

  • Respaldadas por dinero y activos seguros: el emisor dice guardar reservas (efectivo, deuda pública a corto plazo) equivalentes a las unidades que ha creado. Son las más habituales.
  • Respaldadas por otras criptomonedas: se garantizan con una cantidad mayor de cripto bloqueada como colateral.
  • Algorítmicas: no tienen reservas claras y dependen de mecanismos automáticos para sostener el precio. Son las más frágiles.

¿Para qué sirven?

Se usan para mover dinero entre plataformas cripto sin la montaña rusa del precio, para enviar fondos con rapidez a otro país o para operar dentro del ecosistema cripto sin salir a la banca tradicional cada vez.

«Estable» no significa «sin riesgo»

Aquí viene la parte importante. Las stablecoins pueden perder su valor, y ha pasado:

  • TerraUSD (2022): una stablecoin algorítmica que perdió su paridad y se desplomó, arrastrando decenas de miles de millones de dólares.
  • USDC (2023): una stablecoin respaldada por reservas se desvió brevemente de su precio cuando el banco donde guardaba parte de ellas tuvo problemas.

Los riesgos principales son: que las reservas no existan o no sean tan seguras como se dice, que el emisor tenga problemas y que cambien las normas. En la UE existe un reglamento específico, MiCA, que impone requisitos a estos emisores, pero ninguna norma elimina el riesgo por completo.

No son una cuenta bancaria

Los depósitos bancarios en Europa están protegidos hasta 100.000 euros por cliente y entidad. Una stablecoin no tiene esa garantía. Además, perder el acceso a tu cartera o caer en una estafa es tan posible como con cualquier otra criptomoneda; revisa cómo guardarlas con seguridad.

En resumen

Las stablecoins son una herramienta útil dentro del mundo cripto, pero «estable» es una promesa, no una garantía. Antes de usar una, mira quién la emite, qué reservas declara y qué ha pasado en otras ocasiones. Más contexto en la guía para principiantes.

Contenido educativo general. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal ni una recomendación de compra o venta de activos. Los criptoactivos conllevan riesgo de pérdida total.

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